Vypracovala: Jana Brezinová


La novela está relatada en la tercera persona y el narrador nos describe desde el punto de vista exterior que hacen los personajes, pero no es un narrador omnisciente, porque no sabe todo, pues, no domina en la obra y muchas veces sabe menos que sus personajes. Ellos hacen o dicen algo sin juzgarlo y de sus diálogos consignamos la mayoría de las informaciones. En la obra no encontramos ningún monólogo interior por eso no podemos saber que piensa cada personaje. El narrador suele ser objetivo y describe personas y lugares muy detalladamente para que nos creamos una imagen pero muchas veces deja algo para nuestra fantasía:


Doña Isabel Montes, viuda de Sanz, anda como una reina. Con una raída capita de quiero y no puedo, doña Isabel parece una gastada hetaira de lujo que vivió como las cigarras y no guardó para la vejez. La gente la sigue con una mirada donde puede haber de todo menos indiferencia; donde puede haber admiración, o envidia, o simpatía, o desconfianza o cariño, vaya usted a saber (1, p. 95).

 

Según nuestra opinión lo hace por destacar la situación de la época y las cosas importantes unidas con ella. También no se fija mucho en la psicología de los personajes.



En la novela de Cela podemos encontrar varios temas como por ej. aburrimiento. Mucha gente pasa los días haciendo lo mismo, es decir, está en los cafés tomando café, fumando cigarrilo y mirando al mundo que está alrededor. Encontramos también la humillación:


¡Qué miras! ¡Qué miras! ¡Bobo! ¡Estás igual que el día que llegaste! ¡A vosotros no hay Dios que os quite el pelo de la dehesa! ¡Anda, espabila y tengamos la fiesta en paz, que si fueras más hombre ya te había puesto de patas en la calle! ¿Me entiendes? (1, p. 58]) y sexo: Me tengo que marchar. Pero contésteme antes. Yo quisiera verla desnuda, le prometo no tocarla a usted ni un dedo, no rozarla ni un pelo de la ropa. Mañana iré a buscarla. Yo sé que usted es una mujer decente, que no es ninguna cocotte. Guárdese usted eso, se lo ruego. Sea cual sea su decisión, acépteme usted esto para comprarse cualquier cosita que le sirva de recuerdo (1, p. 231), pero el tema principal es la pobreza: Pepe se acerca al cliente y éste se levanta con lentitud. Es un hombrecillo desmedrado, paliducho, enclenque, con lentes de pobre alambre sobre la mirada. Lleva la americana raída y el pantalón desflecado. Se cubre con un flexible gris oscuro, con la cinta llena de grasa, y lleva un libro forrado de papel de periódico debajo del brazo (1, p. 70).



A lo largo de la obra somos testigos de la vida de los madrileños que se esfuerzan por obtener suficiente dinero para la comida o para la vida honesta. Todos trabajan como pueden y muchas veces hacen cosas cuales nunca harían si hubieran tenido dinero:


Eso de prender a las estraperlistas del metro, me parece una injusticia. La gente tiene que comer y si no encuentra trabajo, pues ha de apañárselas como pueda. La vida está por las nubes, eso lo sabe usted tan bien como yo, y lo que dan en el suministro no es nada, no llega ni para empezar. No quiero ofender, pero yo creo que el unas mujeres vendan pitillos o barras de pan no es para que anden ustedes los guardias detrás (1, p. 223).


 

Las mujeres hacen sexo por el dinero. La pobreza es el móvil más importante de sus actos. Todos estos temas reflejan la vida de la gente durante los años 40.


El autor nos ofrece un dilatado panorama del Madrid de los primeros años de la posguerra y lo más característico es el tono grotesco que a menudo toma lo más doloroso y dramático.


 

 

Zopakujte si:

 

1. ¿Qué temas tiene la novela?

2. ¿En qué persona está relatada La colmena?

3. ¿Cómo el autor describe los personajes de la novela?

4. ¿Cómo se comportan las mujeres?

 

 

 

Použitá literatúra:


1. Cela Camilo, José: La colmena. Madrid: Catedra Letras Hispánicas, 1994

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