Vypracovala: Jana Brezinová

 

 

 

La provincia de Tarragona es muy rica en folklores y tradiciones populares. Sin duda, el acercamiento popular por excelencia son los “castells“ (castillos), torres himanas formadas por diferentes “colles“ (grupos) que mueven auténticas multitudes y cuando consiguen un nuevo hito son noticia de primera página en los periódicos.


La actividad “castellera“ está documentada desde finales del siglo XVIII, aunque tiene probablemente un origen medieval. La escultura de estas torres humanas consiste en un grupo de personas que forman la “pinya“ o base, organizados de forma muy rigurosa para aguantar el peso. Sobre ellos se levanta el “castell“ en sí, bajo las órdenes del “cap de colla“ (jefe de grupo, entre músicas y gritos de ánimo. El momento más emocionante es cuando “anxaneta“, un niño de corta edad, trepa hasta lo alto de la torre humana y la corona. Entonces el “castell“ está “carregat“ (cargado), entre los aplausos del público. Los “castellers“ cuentan con grupos muy famosos en lugares como Valls, El Vendrell y Tarragona. Y , en cierto modo, son un símbolo del espíritu tradicional catalán, siempre dispuesto a aunar fuerzas para lograr un objetivo común.


Otras representaciones de gran interés son “los Balls“ (bailes), piezas dramatúrgicas con personajes fabulosos y parlamentos. Los más conocidos son el “Ball de Diables“ (Baile de Diablos), que representa la lucha entre el Bien y el Mal y sirve para satirizar algunos aspectos de la actualidad, el “Ball de bastons“ (Baile de Bastones), muy vistoso y que tiene su origen en ritos de la fecundidad anteriores al Cristianismo, o el “Ball se Sant Crist“ (Baile de Santo Cristo) que se celebra el 3 de mayo en la localidad de Salomó, una auténtica pieza de teatro popular.


Además, no hay que perderse las “caçotades“, como la que tiene lugar el último domingo de enero en Valls. Hay mercado, concursos, música, bailes y pasacalles, mientras los presentes consumen más de 100.000 “calçots” para celebrar la ocación.


Balls” y “Castells” acompañan a todas las fiestas mayores de la costa Daurada, sobre las que destacan las fiestas de Santa Tecla, en Taragona (a partir del 23 de septiembre) y la “diada castellera“ de Valls con motivo de las fiestas de Santa Úrsula (último domingo de octubre).


La Costa Daurada ofrece al visitante un abanico muy variado de fiestas y allí aparecen vistas de gente de todas partes de europa. La riqueza cultural, histórica y festiva del territorio se expresa al máximo en el carácter muy amable, hasta que se puede respirar la tranquilidad.

 

 

 

Použitá literatúra:


Carmen Mora: España, ayer y hoy

Carlos Garrido: Tarragona, España